Conociendo Roma: Plaza Navona


Durante mi paseo en Roma la lluvia me acompañó casi todos los días. A pesar de ello no me desanimé, y mientras mis compañeras de viaje perseguían otros intereses, me adentré en el centro de la ciudad partiendo desde el castillo de San Ángelo, luego de visitar El Vaticano. La meta era llegar a la Plaza Navona y al Pantheon, que están ubicados muy cerca entre sí, y de la posición en que me encontraba luego de cruzar el río Tíber. 

Pero en este lado de la ciudad las calles son verdaderos laberintos y me desorienté un poco, así que luego de dar un par de vueltas llegué a la plaza por el sur. Para entonces ya estaba despejado, así que pude contemplarla y recorrerla en su esplendor. Tiene forma de óvalo y se levanta sobre las ruinas de lo que fue el estadio de Domiziano; son impresionantes sus fuentes, edificios, obelisco e iglesias.


Fuente del Moro, frente al Museo de Roma

Restaurantes y arte para disfrutar

Fuente de los cuatro ríos, de Lorenzo Bernini

Al ingresar a la plaza me encontré en primer lugar con el Museo de Roma y la embajada de Brasil (palacio Pamphili) a la derecha, el palacio Lancellotti y restaurantes a la izquierda, y justo frente a mí la Fuente del Moro. Aproveché para descansar de mi caminata mientras escuchaba a unos músicos callejeros, sacaba algunas fotografías e intercambiaba saludos con otros viajeros. 

En el centro de la plaza se encuentra la Fuente de los Cuatro Ríos, que es muy grande y espectacular, hay que dar la vuelta de 360º para apreciar las esculturas en toda su dimensión. Del centro de la fuente parte un obelisco con grabados egipcios, que desde lejos parece rivalizar en altura con la cúpula de la iglesia de Santa Inés (Sant'Agnese in Agona). Como realicé el viaje durante la Semana Santa, había mucha gente en la plaza y en especial entrando y saliendo de la iglesia. 

Adoré el colorido de los balcones

Fuente de Neptuno, al norte de la plaza

Iglesia de Santa Inés en Agona (Sant'Agnese in Agone)

Continuando hacia el norte de la plaza empiezan a aparecer los artistas que muestran sus cuadros y otros que están disponibles para realizar sus obras a vista del público, además de este lado hay más restaurantes y pizzerías, y los edificios empiezan a mostrar colorido en sus fachadas y balcones. Finalmente me encontré con la Fuente de Neptuno, muy parecida a la del Moro, pero me gustó más el contraste de los colores de los edificios del fondo con el blanco de las esculturas y el turquesa que parecía tener el agua.

Pasé al menos una hora viendo todos los detalles, es imposible dedicarle menos. Luego empecé a ubicarme nuevamente en el mapa para continuar mi recorrido hacia el Pantheon, ubicado al este de la bella y romántica plaza Navona.


Saludos.

No hay comentarios:

Publicar un comentario