Visitando Fuengirola, en la Costa del Sol


Para despedir el año 2012 y recibir en familia el 2013, fui a visitar a mis primos en Fuengirola. Esta es una bonita ciudad en la Costa del Sol malagueña, al sur de España. Era mi primera vez en el Mediterráneo, y como adoro el mar y además estaba huyendo del frío de Madrid, esos días se convirtieron en un tiempo muy especial que disfruté al máximo.


Partí desde Madrid en un bus de la compañía Daibus; los viajes largos prefiero realizarlos durante la noche, para poder dormir y aprovechar el tiempo. Luego de 6 horas de viaje y de pasar por Málaga y Benalmádena al amanecer, llegué a Fuengirola y me quedé en Portillo, que es lo más parecido a una terminal de buses. El recorrido del bus continuaba hasta Marbella.

El que vigila la ciudad desde el cerro

Plaza de la Constitución

Gracias a mis primos recorrí los puntos más interesantes de la ciudad, durante el día y la noche. Me gustó mucho la decoración navideña en las calles y plazas, pues es muy llamativa cuando llega la noche y se encienden las luces. Pero me gustó más ver una gran cantidad de naranjos llenos de frutos en varios lugares de la ciudad, una bella combinación natural de colores verde y amarillo.

Es una ciudad pequeña pero muy visitada en las vacaciones de verano por nacionales y extranjeros, lo que se evidencia con la gran cantidad de hoteles en el paseo marítimo. En el casco central casi todo está relativamente cerca y no hay manera de perderse. Lo que sí representa un problema serio, es que tardamos mucho en encontrar un lugar para estacionar, no quiero ni imaginar cuando llega la afluencia de turistas en verano. Hay un sector comercial de grandes superficies de tiendas, donde destaca el shoping Miramar. El zoológico es muy recomendado, pero ya no tuve tiempo disponible para visitarlo.

El río Fuengirola y su parque acuático

Desde el Parque del Castillo hay unas hermosas vistas del mar

Mi parte favorita es el paseo marítimo, que tiene varios kilómetros de extensión, y que se puede contemplar en todo su esplendor desde el Parque del Castillo, que es una fortaleza construida en un pequeño cerro al que subí caminando. Desde allá se pueden divisar incluso las ciudades circundantes, que están bien comunicadas por autopistas. El aeropuerto más cercano está en Málaga, y se puede llegar en 30 minutos en transporte público, a través del tren de Cercanías.

Recorriendo la Costa del Sol también hice un paseo a Málaga, Marbella y Mijas, pero esos relatos y fotos los compartiré en una próxima oportunidad.

Saludos.

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