El tradicional "Año Viejo"


En el Ecuador hay una tradición al finalizar cada año: quemar un monigote justo a las 12 de la noche, para representar un adiós a todo lo malo que sucedió, y dar la bienvenida al Año Nuevo. Originalmente, el monigote llamado también "año viejo", se confeccionaba con prendas de vestir viejas y rellenas con aserrín y petardos, y se colocaba como cabeza una careta sin identificación particular, o la de algún político "odiado" del momento, pero en la actualidad la tradición ha ido variando de una ciudad a otra. 

En algunos lugares se escenificaban historias: en el barrio donde crecí en Esmeraldas, hacían una choza y colocaban algunos monigotes con botellas en actitud de estar emborrachándose; y cuando recorríamos la ciudad el 31 de diciembre, veíamos en las esquinas representaciones de cantantes sobre tarimas y con público, barcos con sus pescadores, o vendedores de frutas en el mercado. Y al llegar la medianoche, todos los vecinos participábamos y nos quedábamos sordos de escuchar reventar los juegos pirotécnicos.

Monigote de Hulk

Desde que vivo en Guayaquil he visto que pocos confeccionan sus muñecos, se ha dejado de lado lo político y se representa figuras del cine y la TV. Ahora es más comercial y al finalizar el año se compra el que más le guste a los niños, y luego se rellena con la mayor cantidad de pirotecnia. Los últimos años en ciertos barrios se está desarrollando algo nuevo e impresionante: monigotes gigantes que toman meses en construirse y que han vuelto a unir a los vecinos en el trabajo manual, además de convertirse en atractivos turísticos para quienes desean tomar fotos. 

Mucha gente viene de otras ciudades a recorrer los barrios y admirar estas creaciones, que son quemados los primeros días de enero y en otros lugares para evitar accidentes por su colosal tamaño.

La quema de los monigotes a la misma hora en toda la ciudad genera contaminación y ruido, esto ha despertado corrientes contrarias a mantener la tradición, pero también ideas innovadoras de confeccionarlos con materiales amigables con el medio ambiente, llamándolos "Año viejo ecológico". 

Saludos.

Navidad en Madrid


A pesar de haber viajado muchas veces, es la primera vez que paso la Navidad lejos de país y de mi familia.    La Nochebuena me encontró en Madrid, compartiendo con mis nuevos amigos. Con ellos recorrí varios lugares emblemáticos de la ciudad y disfrutamos las luces y la decoración, mientras nos cruzábamos con los que dejan sus compras para último momento.

Mi primera aventura en la nieve


Mi primer contacto con la nieve lo tuve hace dos semanas, cuando realicé una ruta de senderismo por la sierra de Guadarrama, cerca de Madrid, en España. Entre mis compañeros de ruta, muchos se sorprendieron cuando mencioné que nunca antes había visto la nieve. En mi país, que está en la zona ecuatorial, rara vez se puede ver una nevada, y ésta ocurre generalmente a grandes alturas, donde no hay ciudades.

El Ecuador está atravesado de norte a sur por la cordillera de los Andes, sin embargo los nevados y volcanes que lucen nieves perpetuas en la cima, se pueden contar con los dedos de las manos. Cuando realicé un ascenso al Chimborazo, que es el más alto con 6.300 metros sobre el nivel del mar (msnm), llegué hasta los 5.000 msnm y aún así no alcancé la nieve, en la temporada en que realicé el viaje.