Estudiantes de MSIG en Montreal


Mientras fui estudiante de la MSIG asistí junto al Director y un grupo de mis compañeros a un curso de Estrategia de Negocios Internacionales que se dictó en la UQAM en Montreal. Durante este viaje a Canadá visitamos también Toronto, Niágara Falls y Québec. Ahora que por fin me gradué del Máster, he querido recopilar mis recuerdos de cómo se desarrolló la estadía en Montreal durante nuestra semana de clases, como aporte para los futuros viajeros de la MSIG.

El viaje fue bastante largo, hicimos 4 escalas pues perdimos la reserva original para ir casi-directo, así que pasamos por Quito, Lima, San José y San Salvador. Al llegar a Montreal lo primero fue buscar alojamiento en un hotel cercano a la universidad y a alguna estación del metro. El primer día llegamos a clases a pie para poder conocer los alrededores, pero luego para ahorrar tiempo y esfuerzo lo hicimos en metro, muy indispensable en una ciudad tan grande; además, este medio de transporte público recorre los lugares de mayor interés y conecta toda la ciudad subterránea.

Madrid y alrededores: curiosidades


Ya llevo dos meses en España y todavía no he visto tanto como me gustaría. A pesar de ello, hay unas cuantas cosas que me han llamado la atención por curiosas, diferentes, o como diría uno de mis profesores: "rarunas". En realidad no son raras, algunas podrían ser cotidianas, simplemente nunca las había vivido en América, y es mi primera vez en Europa.

Estas pocas imágenes van en especial para mis hermanas, que me piden que les cuente y les muestre lo que estoy viviendo acá. Pero edificios, plazas, monumentos, parques... son las imágenes de siempre y aunque la mayoría son espectaculares, quedarán para ocasiones posteriores:

Navegando por el embalse Hanabanilla en Cuba


Durante mi estadía de estudios en Cuba, aproveché un fin de semana para realizar un corto viaje al embalse y reserva natural Hanabanilla; estuve viviendo en Santa Clara, y desde allí basta una hora en bus para llegar. Aquella ocasión tomé un tour con mis compañeros de curso, entre los que había varios cubanos que conocían el lugar. ¡Gracias chicos!


Ver Embalse y Hotel Hanabanilla en un mapa más grande

Llegamos al hotel Hanabanilla, donde pudimos acceder al bar y a la piscina. Luego tomamos un bote que nos llevó navegando varios minutos por el embalse, hacia unas cabañas que parecían estar escondidas entre la vegetación. El acceso es muy bonito, con escaleras y pasillos colgantes; estando allí se tiene la sensación de estar en una película de Tarzán =)

En este lugar hay un bar, y además se puede utilizar una gran parrilla, pero la comida la llevaron desde el hotel. En Cuba se preparan muchos platos con carne de cerdo, y esta vez no fue la excepción, la novedad estuvo en el postre de mango con queso, algo que se presentaba bastante raro para mí, pero resultó una delicia.




Hay hamacas para descansar mientras se disfruta del paisaje, también hay juegos, pero lo más interesante son los senderos por los cuales se puede ascender entre la vegetación, hasta llegar a un mirador que permite observar gran parte de la laguna en todo su esplendor, un espectáculo maravilloso.

En lo alto hay también hay una pequeña cabaña para poder descansar luego de la caminata. Por el sendero hay grandes árboles y piedras, y el descenso es un poco complicado porque es más fácil resbalar. Luego de pasar varias horas allí, era tiempo de volver al bote y navegar de regreso. El "capitán" fue muy amable y nos permitió conducir casi durante todo el camino de regreso, en realidad no había manera de que provocáramos un accidente o naufragio, porque íbamos a poca velocidad, ¡pero sí que lo disfrutamos!

Nuevamente en el hotel, pudimos disfrutar de las instalaciones y la piscina. Pasamos gratos momentos realizando competencias =) y no puedo evitar una gran sonrisa cada vez que lo recuerdo y veo las fotos.

Saludos.

Las Grietas en Galápagos: un baño entre rocas


Las Grietas es una de las incontables maravillas naturales que posee el archipiélago de Galápagos. El escenario está compuesto por grandes paredes de roca volcánica y en medio agua cristalina que se filtra desde el mar, formando una piscina donde se puede nadar, bucear y lanzarse un clavado luego de escalar algunos metros.

Se encuentra cerca de la ciudad de Puerto Ayora, en la isla Santa Cruz, y para llegar primero hay que tomar un bote o "taxi marítimo", y luego seguir una ruta de medio kilómetro por un sendero de suelo rocoso, un poco difícil en ocasiones, que toma unos 20 minutos. Este camino está sembrado de grandes cactus y algunas lagunas que se forman en época lluviosa.



Al llegar, se puede ver el espectáculo hacia abajo: el agua parece tener dos colores, pues en el fondo está la salada que viene del mar, y en la superficie la dulce que baja de las elevaciones de la isla y se filtra entre las rocas. El lugar es profundo y hay que tomar precauciones mientras se desciende por unas escaleras de madera.

Este viaje a Galápagos lo realicé en abril de 2011 y me acompañó mi sobrina mayor, pues le prometí el paseo al terminar la escuela. Nos divertimos mucho primero con la caminata y luego con el baño, pero no nos atrevimos a lanzarnos desde las rocas. Ella pudo bucear y ver algunos peces, a pesar de no estar tan clara el agua luego de que el mar entró más de lo normal unos días antes, por las olas que llegaron desde Japón luego del tsunami.



Información más detallada acerca de cómo llegar y qué llevar, es posible encontrar en esta reseña del Parque Nacional Galápagos (PNG).

Saludos.

Archivo de la Memoria en Córdoba, Argentina


Una visita muy interesante y conmovedora fue la que realicé en la ciudad de Córdoba, en medio de un callejón con fotografías colgadas de los postes, y un vetusto edificio conservado con mucho celo. Se trata del Archivo Provincial de la Memoria, en honor a los desaparecidos durante la época de represión en la Argentina.

El edificio se encuentra en el pasaje Santa Catalina, lateral a la Catedral, y fue utilizado durante varios años como cuartel policial, pero en su interior era un lugar clandestino de interrogatorios y tortura a los detenidos, entre los cuales había jóvenes, viejos, embarazadas... Pruebas de esto sobran en sus paredes, puertas, patios, muros, y miles de objetos que ahora se exhiben al público, pues a través de la "Ley de la Memoria", se ha convertido en un espacio preservado como museo.

"Huellas" como homenaje a los asesinados y desaparecidos
Las fotografías de los asesinados y desaparecidos se encuentran en todas las estancias, sus familiares han provisto el lugar con recuerdos de sus mejores épocas, mientras que sus amigos han escrito cartas contando los momentos compartidos antes y durante el cautiverio. No pude evitar derramar algunas lágrimas al leer aquellos diarios y pensar en la impotencia que sintieron aquellos, y la que están sintiendo desde entonces quienes los añoran.

Y ese es el motivo de sacar a la luz estos hechos, protestar por lo que fue para que no se repita, y con la esperanza de recuperar a los que nacieron aquí y deben encontrarse en algún lugar sin saberse anhelados por los de su sangre.



Saludos.