Sol en Madrid


Desde el momento en que puse pie en esta ciudad he querido escribir una entrada con mis primeras impresiones. Porque es mi primera vez en Madrid, y en España, y en Europa, y en el otoño. Cuando llegué el sol aún estaba en su esplendor y la gente se resistía a dejar el fresco atuendo del verano. Pero no es al astro rey a quien dedico el tema de mi retorno al blog (luego de unos meses de abandono) sino a la imponente plaza en la que tuve mi primer contacto con la vida madrileña: Puerta del Sol.

Buscando alojamiento unos días antes de mi viaje, noté que la mayoría de hostales indicaban como su mejor característica el encontrarse en los alrededores de la Puerta del Sol, así que no lo dudé e hice mi reserva. Nunca imaginé el intenso movimiento que se vive en este lugar privilegiado de la capital española, que no tiene inicio ni fin porque dura las 24 horas.



El aspecto de la plaza y las edificaciones que la circundan me resultaron familiares, puesto que lo que ahora son los centros históricos en el continente americano, están inspirados en las ciudades españolas. Destaca el  edificio Casa de Correos que atrae las miradas y los flashes hacia su torre y reloj. Pero lo que llama mi atención es la actividad, el comercio, el olor, los sonidos, las conversaciones, el arte callejero, y hasta las manifestaciones... es como un imán, que me ha atraído ya varias veces a pesar de que ahora estoy un poco lejos.

Es el núcleo de la ciudad y se puede acceder fácilmente en cualquier medio de transporte público: metro, tren, bus y taxi. Como dato curioso, también hay intenso movimiento subterráneo, pues bajo la plaza convergen tres líneas de metro, y además hay que seguir bajando a las profundidades para tomar el tren de Cercanías (perdí la cuenta de tantas escaleras).



Desde allí todo es interesante en cualquier dirección: grandes tiendas (tecnología, vestuario, entretenimiento), hoteles, bancos y edificios patrimoniales hacia Callao y Gran Vía en el norte; restaurantes, bares, teatros, y los barrios de fundación de la ciudad al sur; museos, monumentos, espacios culturales y el parque de El Retiro al este; y la Catedral, Palacio, plazas y jardines Reales al oeste.

Sin duda me quedan miles de cosas más que ver y disfrutar en los alrededores de Puerta del Sol. Es el mejor inicio para recorrer Madrid; solo te paras en el centro de la plaza, miras en cualquier dirección y escoges adentrarte en cualquiera de las 10 calles que la rodean. No hay manera de equivocarse, siempre escogerás bien.

Saludos.

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