Parque Nacional Machalilla


Es un lugar de la provincia de Manabí en Ecuador que no se pueden perder los amantes de la naturaleza, es posible visitarlo durante un fin de semana. La temporada perfecta es desde junio hasta principios de septiembre, cuando llegan a nuestras costas las ballenas jorobadas, para que la experiencia sea completa e inolvidable. Fui con un grupo de amigas en transporte interprovincial desde Guayaquil pasando por la ciudad de Jipijapa hasta Puerto López (4 horas y media, y 5 dólares el pasaje)

El alojamiento es barato y está disponible en Puerto López, un pintoresco pueblo de pescadores con una hermosa playa, variada gastronomía y un mercado de artesanías. Allí se consigue el transporte para movilizarse por todo el parque, alquilamos un auto para visitar la playa de Los Frailes y la comuna de Agua Blanca (ahora el ingreso a los Parques Nacionales es gratuito en Ecuador). También es posible alquilar un “mototaxi” o bicicleta.



Uno de los mayores atractivos es la isla de La Plata, donde hay un sendero hacia los cerros donde se puede observar especies de aves como piqueros patas azules y fragatas. Además un hermoso arrecife para hacer snorkeling y ver corales, peces de colores y tortugas.

Los Frailes es una playa paradisíaca, con el mar de color turquesa muy tranquilo. Generalmente hay poca gente porque está algo aislada, el ingreso es por un camino de tierra apartado de la carretera principal, y para pasar unas cuantas horas allí hay que llevar algo de comer y beber porque no hay ningún lugar para comprar. Vale la pena caminar por la arena hacia el sur, donde se encuentran unas inmensas rocas y una cueva, se pueden observar cangrejos y peces.
En Agua Blanca hay un museo arqueológico con vestigios de culturas ancestrales, lo que me pareció más interesante fueron las vasijas de barro utilizadas como urnas fúnebres que aún conservan restos humanos sepultados en posición fetal. Nos asignaron un guía para hacer un recorrido a pie siguiendo el lecho del río, después de varios minutos entre espesa vegetación y aves vistosas, llegamos a una laguna de agua azulada e intenso olor a azufre cuyos sedimentos de barro negro tienen el poder de curar (según dicen los nativos, y algunos se animaron a comprobarlo).

Nuestro recorrido terminó casi al anochecer, con la puesta del sol al regresar a la comuna y a Puerto López.

Saludos.

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