De paso en Viña del Mar


Con motivo de que esta semana se está celebrando el Festival Internacional de la Canción de Viña del Mar, hice una reseña de lo que fue mi visita a esta ciudad hace unos años. Desde Santiago, la capital chilena, son aproximadamente dos horas para llegar, y como no tenía mucho tiempo para quedarme hice mi paseo por la ciudad en solo un día.

Primero llegué a Valparaíso, y de allí tomé el metro en el puerto marítimo hasta llegar a la estación Viña del Mar en unos pocos minutos. La parte del metro que une ambas ciudades pasa por la costa y no es subterránea sino elevada, de tal forma que desde las ventanas se ve el mar, un espectáculo precioso!


Al fondo el paso del metro sobre el mar. El agua estaba fría y sólo metí los pies!
La ciudad es muy bonita, hay un contraste entre lo moderno y lo antiguo. Se nota la acogida al turista porque hay varios puestos de información donde obsequian mapas de toda la región, incluso de Mendoza en Argentina

Desde hace mucho, varios amigos y mi primo que vive en Chile me recomendaron que el destino (y sitio para la foto) obligado en Viña del Mar es el reloj de flores, así que mapa en mano caminé bastante para llegar a él, de paso pude conocer las calles de la ciudad y su gente. Como era final del invierno las flores no estaban muy coloridas ni los números bien definidos, me encantaría verlo en primavera.

No podía faltar una visita a la Quinta Vergara, un parque donde se encuentra el famoso anfiteatro en que se desarrolla el Festival Internacional de la Canción, pero como era septiembre aunque pude entrar todo estaba vacío. Solo lo había visto por televisión lleno de espectadores y con un gran escenario, pero al verlo así me pareció más pequeño. Definitivamente sólo con el público, las luces y los artistas se podría ver en todo su esplendor.

Anfiteatro donde se celebra el Festival de la Canción en la Quinta Vergara
Contemplar la puesta de sol en el mar fue una maravilla, en las riberas hay varios castillos y se puede observar gran variedad de aves. Finalmente pasé por un mercado de artesanías y luego fui a comer el plato típico que es la Chorrillana; se basa en bistec de carne mas cebolla frita mezclada con huevos, y esto se coloca sobre papas fritas. Junto con la empanada de camarones, fue lo mejor que comí en tierras chilenas.

Saludos.

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