Ruinas Incas y Cañaris de Ingapirca


En la provincia del Cañar en Ecuador también hay vestigios de lo que fue la cultura de los Incas, quienes construyeron su ciudadela sobre una local Cañari luego de conquistarlos. 

Para llegar a las ruinas se puede tomar un bus en las ciudades cercanas de Azogues o Cuenca que llevan directamente hasta una pequeña terminal en la actual parroquia de Ingapirca, de allí hay que caminar por unos 15 minutos o tomar un taxi hasta el complejo. También se puede llegar desde cualquier lugar del país hasta Tambo, que se localiza en Ruta 35 o Vía Panamericana Norte, y de allí hacer transbordo hacia otros buses que podrían llevar hasta las puertas del complejo. Mapa de ruta hacia Ingapirca

En el complejo arqueológico se debe pagar entre 1 (para estudiantes mostrando su carnet) y 3 dólares para nacionales, y 6 para extranjeros. Con esto se tiene acceso al Museo, a las ruinas y al "Camino del Inca", además incluye un guía que hará el recorrido; también hay tiendas de souvenirs y restaurantes. Al ingresar el guía conduce primeramente a las ruinas Cañaris, donde se ha reconstruido una choza típica y frente a ella se muestra unos hitos que marcan tumbas, alrededor hay algunas llamas pastando.

Continuando el recorrido, pasamos por lo que fueron las cocinas, bodegas y dormitorios de los Incas, según explica el guía, hasta llegar a una construcción que se encuentra casi completa y domina todo el complejo: el Templo del Sol. Es un hermoso lugar, con base ovalada y unas escalinatas que llevan hacia un gran patio; la construcción no está completa pero se aprecian las grandes piedras utilizadas. Hacia atrás del Templo del Sol, empieza un recorrido entre la vegetación y las casas de actuales asentamientos, se conoce como El camino del Inca y está demarcado por un sendero y varios hitos.

La cara del Inca en las ruinas de Ingapirca
Un tramo es de ascenso, y luego se baja por un camino empinado entre eucaliptos; al fondo pasa un río y también se puede ver ovejas y vacas pastando y variedad de aves. Sin duda lo más interesante está al final, cuando se empieza nuevamente el ascenso para retornar al Templo del Sol: en la roca se nota una figura que se asemeja a un rostro, y se cree que es natural pero no sé si alguien pueda asegurarlo; es bastante grande y se distingue bien aunque se la enfoque de varios ángulos.

Recomiendo también una visita al Museo, donde hay piezas encontradas durante las excavaciones pertenecientes a ambas culturas, como vestuario, joyas, armas, utensilios, etc. Además se puede comprar recuerdos alusivos al lugar en la tienda de souvenirs. Por encontrarse en la sierra ecuatoriana, hay que ir con ropa de abrigo, en nuestra visita nos cayó un gran aguacero al salir del complejo y tuvimos que caminar hasta el terminal de buses en Ingapirca.

Saludos.

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