Recordando Buenos Aires


La capital argentina es una de esas ciudades a las que debes regresar, una semana no fue suficiente para conocer muchos de sus grandes atractivos. No visité el Zoológico, el Jardín Botánico ni el Museo Nacional de Ciencias, no pude asistir a una obra en el teatro Colón, o a un partido en el estadio de Boca, a un espectáculo de Tango, ni salir a un tour por el delta del Tigre. Con esto parecería que no he ido más allá de la esquina, pero en realidad hay tantas cosas que ver y sentir en Buenos Aires!

Llegué una mañana al aeropuerto de Ezeiza a mediados de septiembre, mientras anunciaban que la temperatura era de 5 grados centígrados. Algo que se percibe apenas llegar es que esta ciudad promueve la cultura y el turismo, es muy agradable cuando estás en una calle sin saber qué dirección tomar y se acerca alguien amablemente a ofrecer su ayuda para "ubicarte" y de paso explicarte varias alternativas en la zona que quieres visitar.

Parque Colón, posterior a la Casa Rosada
Viajé con dos amigos de la universidad, y nos alojamos en un hostal en el barrio Recoleta, ya que en los viajes de aventura generalmente no se cuenta con mucho presupuesto. Al principio no nos acostumbramos a las dos horas de diferencia, pero nos propusimos "madrugar" al ver que nos quedábamos cortos de tiempo. En la noche estábamos despiertos hasta tarde, en la zona donde nos hospedamos hay bastante actividad que se desarrolla en los teatros y otros sitios de entretenimiento, en especial en la avenida Santa Fe.

La avenida 9 de Julio, donde se encuentra el Obelisco es de gran actividad, y punto de referencia para movilizarse a muchos lugares, alli se encuentra también el Teatro Colón que es muy impresionante tanto por dentro como por fuera. Hicimos un tour donde nos mostraron las actividades que se realizan en su interior, y cuando intentamos comprar entradas para un espectáculo, ya estaban agotadas. Donde si entramos fue al museo que se encuentra en la Casa Rosada (Palacio de Gobierno), que contiene la historia de los presidentes y gobiernos del país.  

Un lugar emblemático de la ciudad es el barrio de La Boca y Caminito, una calle que aparece en casi todas las postales de Buenos Aires con sus casas de colores, y donde se puede conseguir todo tipo de souvenirs; hay parejas que bailan tango en la calle y te invitan a tomarte fotografías para luego presumir que bailaste con ellos. El barrio San Telmo evoca la historia de los primeros pobladores de la ciudad, y en sus calles hay muchas tiendas de antigüedades que ofertan artículos interesantes, además edificios antiguos de hermosa arquitectura e iglesias imponentes.

En el barrio Flores hicimos compras y recorrimos la gran cantidad de tiendas de diseñadores locales, hasta allá no llegaba el transporte subterráneo, pero si el tren. Y hablando del "subte", alli tuve una experiencia no muy agradable, que por alguna razón finalmente resultó divertida. No sabíamos que había una manifestación cerca del Palacio de Gobierno donde esperábamos la conexión con otra ruta, de pronto llegó una marea humana con la que tuvimos que atropellarnos para tomar el siguiente subte, no podíamos esperar siquiera a que pasara el tumulto porque simplemente nos arrastraron y tuvimos que entrar en la primera puerta que se abrió, y ya en movimiento (el subte, porque nosotros no podíamos mover ni las pestañas de tan pegados que estábamos con la gente) hablamos de todo sin importar que nos escucharan, igual nadie nos conocía.

Para movilizarse en este transporte público se nos hizo conveniente comprar una tarjeta para toda la semana, en lugar de pagar cada vez que lo abordábamos.

Saludos.

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