Guayaquil, la Perla del Pacífico


Tú eres perla que surgiste, del más grande e ignoto mar… mi canción preferida entre todas las que resaltan al puerto principal del Ecuador, la ciudad que me acogió cuando dejé la propia para continuar con mis estudios universitarios, y en la que vivo desde entonces.

Guayaquil se encuentra entre los ríos Daule y Guayas y el estero Salado, que es un brazo de mar que ha perdido espacio y especies contra las urbanizaciones. Durante los últimos años ha cambiado bastante gracias a la “regeneración urbana” promovida por una eficiente administración que se ha concentrado en los sectores turísticos, pero que está avanzando también a los barrios populares, lo que ha logrado posicionar la ciudad en lugares prominentes tanto en el país como en el exterior, para orgullo de sus habitantes. 

Iguana emblemática de Guayaquil
Los lugares más emblemáticos y por lo tanto más visitados por nacionales y extranjeros son el Malecón 2000 en el río Guayas, el barrio Las Peñas donde ocurrió la fundación, y el cerro Santa Ana desde donde se puede ver una panorámica de la ciudad luego de subir más de 400 escalones. El Malecón del Salado también ofrece lugares de recreación y una atractiva fuente de colores animada con música.

La gente es amable y tienen su lado folklórico al que aún no logro acostumbrarme, como por ejemplo en la comida (mi estómago que nació y creció en Esmeraldas ha sufrido bastante) y la picardía de querer salirse siempre con la suya. La iguana es un habitante honorario de la ciudad, tanto que tiene un parque exclusivo y hasta un monumento; otro animal emblemático es el papagayo, que ya está en peligro de extinción.
El movimiento comercial y bancario es intenso. El caos se presenta en forma de inseguridad y tráfico. Las fiestas se celebran durante todo el mes de julio con muchas actividades cívicas y de entretenimiento.

Saludos.

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